GESTIÓN ESTRATÉGICA PARA LA PREVENCIÓN DEL DELITO DE LEGITIMACIÓN DE CAPITALES
Ya que en
nuestro país se da esta actividad ilícita se optó por tomar una estrategia que
previniera la misma y a su vez que creara cierta conciencia para todos,
aquellos que tengan la iniciativa de realizar esta actividad, es entonces
cuando según Bolaños y Rojas (2008) se crearon instituciones denominadas
Unidades de Inteligencia o Información Financiera (UIF), también conocidas por
sus siglas en inglés como FIU. En el ICD (EN COSTA RICA) funciona la Unidad de
Análisis Financiero, (artículo 123 de la ley 8204 de 2001), que solicita,
recopila y analiza los informes, formularios y reportes de transacciones
sospechosas, provenientes de los órganos de supervisión y de las instituciones
cobijadas por la Ley 8204 de 2001, con la finalidad de centralizar y analizar
dicha información para investigar las actividades de legitimación de capitales.
Esta investigación será puesta en conocimiento de la Dirección General, que la
comunicará al Ministerio Público para lo que corresponda.
Objeto de Análisis de las Unidades de Inteligencia o
Información Financiera
Normalmente
hay tres clases de información que pueden ser objeto de análisis por parte de
estas unidades.
Transacciones inusuales
Las
transacciones financieras o comerciales efectuadas por una persona, fuera del
rango normal de sus actividades, son las conocidas como “transacciones
inusuales”, las cuales dan origen a los reportes del mismo nombre. Dentro de
las entidades, el control de este tipo de operaciones supone, la determinación
del perfil de los clientes y la segmentación del mercado, es decir, la
descripción de ciertos rangos dentro de los cuales, de acuerdo con las
características de sus operaciones cotidianas y la información básica recibida
por la entidad al momento de su vinculación, se inscribe cada uno de sus
clientes. Puesto que normalmente las entidades financieras cuentan con amplio
número de clientes diseminados en su red de oficinas que se extiende a lo largo
de un país y que cada cliente puede realizar operaciones en diferentes puntos
de esa red, se hace imprescindible para el eficiente control de los segmentos
la existencia de una tecnología adecuada.
Transacciones sospechosas
Las
operaciones financieras o comerciales realizadas en ciertas circunstancias que
permitan “sospechar” acerca del origen ilícito de dineros objeto de la
operación, son las llamadas “operaciones sospechosas” que normalmente dan lugar
a los denominados “reportes de operación sospechosa”. El tipo de información
que se determine como objeto de la unidad será el que señale el modelo de
unidad y las funciones de la misma, siendo normal que una unidad reciba varias
o todas las clases de reportes arriba señalados.
Transacciones en efectivo
En numerosos
países existe el deber legal de reportar a las UIF las transacciones en
efectivo que excedan ciertas cuantías fijadas por ley para diferentes tipos de
transacciones en efectivo y transacciones sospechosas, como depósitos y retiros
en entidades financieras, compraventa de divisas, compraventa de valores,
compraventa de artículos de lujo, casinos y juegos de azar u otros.
Propósito de las Unidades de Inteligencia o
Información Financiera
En forma
general, puede señalarse que la función principal de las unidades de
inteligencia financiera, es recopilar y analizar la información sobre
transacciones sospechosas suministradas por los entes obligados al reporte. Desarrollan
actividades destinadas a corroborar y ampliar las informaciones recibidas de estas
entidades obligadas, con el fin de decidir sobre la procedencia de una
investigación de carácter penal, para lo cual realizan todas las consultas,
averiguaciones y verificaciones tendientes a encontrar elementos que permitan
sospechar razonablemente sobre el carácter ilícito de la operación motivo del
reporte. Al comprobarse la sospecha, la unidad deberá trasladar toda la
información obtenida a las autoridades judiciales competentes.
Como hemos
visto el lavado de dinero es un delito el cual puede ser detectado y corregido
a tiempo sin embargo existen cualidades y competencias propias del buen
ejecutante preventivo, atributos que deberían facilitar las gestiones y la
consecución del gran objetivo que es detectar los recursos que se originan de
actividades ilícitas y evitar su ingreso. No obstante, como cualquier actividad
humana incluso profesional, existen prácticas, costumbres, procesos y hasta
procedimientos que son opuestos al buen funcionamiento de los mecanismos
preventivos y hasta de las buenas prácticas internacionales, son estos los
verdaderos enemigos de la buena gestión preventiva. Se enumeran a continuación
algunos enemigos de la gestión preventiva, seguidos de prácticas para disminuir
su ocurrencia:
• Miopía: Hacer siempre lo mismo sin
razonamiento ni autocrítica.
• Confianza: Confiar en exceso.
• Protagonismo: Lo importante es la
gestión, no quien haga la gestión.
• Desconocimiento: Conocer el negocio, no
se trata de que no ingrese dinero, se trata de saber que no ingresó dinero mal
habido.
• Desactualización: Mantenerse actualizado
en cuanto a las nuevas tipologías, técnicas o formas para legitimar capitales.
No existe
institución financiera en el mundo capaz de afirmar ser inmune al problema de
la legitimación de activos. Al final, y ante la materialización de algún caso,
lo que debe probarse es la verdadera aplicación o apego a una diligencia
debida, demostrando con esto la buena fe de la administración y su compromiso
con la prevención, la existencia de controles y la evidente razón por la cual
los controles fallaron, en caso de error comprobado. La única cura o protección
que existe contra estos enemigos es la intolerancia a su ocurrencia, se deben
conocer para ser capaces de reaccionar ante su materialización, y se debe huir
y reaccionar frente a su presencia, no se debe soportar su existencia. Las
medidas de debida diligencian también se centran en la obtención de información
sobre el propósito de la relación de negocios y la aplicación de medidas de
seguimiento continuo a dicha relación, incluido el escrutinio de transacciones,
a fin de garantizar que coinciden con el conocimiento que se tenga del cliente
y de su perfil y el origen de los fondos. Algunos compromisos y riesgos de los
principales actores ante la prevención de la legitimación de activos.
Referencias bibliográficas
Azofeifa-Céspedes,
A. (2016). Blanqueo de activos: la experiencia costarricense. Revista Espiga,
16(33), 107-130. DOI: http://dx.doi.org/10.22458/re.v16i33.1663
Bolaños. B y Rojas. E (2008). Programa de prevención de legitimación de capitales. Recuperado de http://www.icd.go.cr/portalicd/images/docs/upp/publicacionesUPP/LEGITIMACION.pdf
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